Hace ya un buen tiempo en mi inquieta mente sorteaba la idea de tener o no hijos. Suelo contemplar todas las posibilidades y sobre todo, suelo ponerme en un escenario imaginario para visualizar como me sentiría. Concluí ya en aquél entonces que era tan descuidado que no daría el 100% que merece un ser tan sagrado como lo es para mí una vida humana.. y me refiero a un cien por ciento porque en verdad creo que tener hijos no es como tener una planta o un gatito..
Es algo my serio que merece mucha atención, entrega, inteligencia, sabiduría y tiempo. De hecho me atrevería a decir que los psiquiatras y psicólogos deberían otorgar un permiso sólo a las personas aptas para poder engendrar hijos. Un día saliendo del cine con mi sobrino buscaba yo el boleto del estacionamiento creyendo que lo había perdido, él me recordó que habíamos llegado caminando. Tengo cientos de historias como esta, de verdad siempre he creído que sería muy irresponsable de mi parte ser padre.
Al menos 15 años transcurrieron desde que pensaba en ello, hoy me siento muy feliz de haber tomado esa decisión, pobre Ser.. hace unos días pensaba en una idea que me asalta recurrentemente, la manera en la que la el ser humano se comporta, lo poco que asume su responsabilidad en este planeta, lo tanto que le cuesta darse cuenta de sus errores, lo difícil que le resulta ofrecer disculpas, remediar sus comportamientos… y así nació este pensamiento:
Para mí, traer a un ser humano a este mundo, es como invitar a una persona a la que amo mucho a un lugar hostil, cruel, lleno de ambición, injusticia, un lugar en el que no la estoy pasando del todo bien.

Y sé perfecto que todo depende de las distintas perspectivas, que cada quien habla de como le fue o le va en la feria… pero piénsalo, este mundo no es Disney, en este mundo el mayor aprendizaje que te puedes llevar es el del amor, el del perdón, el de la compasión. Y eso creo porque cumple con todas las condiciones para cultivar el odio, el resentimiento y el sufrimiento.
Quizá he sido una persona terrible, irritable, intolerante, egoísta, agresiva, provocadora y malvada a los ojos de much@s, pero mis intenciones nunca han sido las de lastimar, nunca he intentado hacerle daño a alguien o a algún ser vivo, de hecho creo que difícilmente he sido una persona que llega a agredir, suelo ser muy reactivo y ante una provocación o un abuso difícilmente me quedo callado o sin tomar medidas justas para mí. Y a pesar de como pueda yo definirme, no me rendiré en mi propósito de expresar las muchas imágenes que rondan mi mente día y noche.. y serán mis hijos y mis hijas mis pinturas y con mucha suerte lograrán hacerlo mejor que yo, decirlo con más claridad, darle menos vueltas, sobrepensarlo menos.. o quizá no.
Gracias por leerme! 😉
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